"Bueno, tratando de separar los temas, vamos a ir al tema concreto de Alemania. Sabemos de las pruebas en la ruta de Montecarlo. Se concluye que el auto no era para un circuito tan trabado, por ser demasiado grande. Se apunta los cañones a las 84 horas de Núrburgring. Ya les conté de la prueba con el Torino en el circuito. Bien. Luego de ello, vueltos a la Argentina, el grupo estaba decidido a embarcarse en la aventura. El circuito tampoco era como que estaba hecho a medida del Torino. Era más bien para autos más chicos, maniobrables. Pero confiaban en que el Torino no se rompía y "pegaba la vuelta".
Así las cosas, Ivonne LAVAUD, envía LOBBOSCO a Francia. A hablar con un "pope" de la Régie. No recuerdo el nombre ahora, pero Carlos todavía lo recordaba. Allá en Paris, el tipo lo recibe, y cuando Carlos le cuenta, le dice que ya sabía, y que lo estaba esperando. Claro. Poco menos que se hizo el viaje al p___. Le dijo que ya había hablado con LAVAUD, y le explicó que la empresa no iba a poner en riesgo su imágen en una carrera tan exigente. Básicamente no tenían interés alguno en poner el nombre de Renault, sobre el auto.
Vuelto a Buenos Aires, habla con LAVAUD. Claro, el francés que lo había recibido era el superior de LAVAUD. LOBBOSCO, habla con BERTA y BORDEU (otro personaje muy importante de la historia, y que desgraciadamente por su accidente en Cördoba no pudo formar parte de la Misión), y se lo van a ver a FANGIO, a su concesionaria Renault en Constitución. (Creo que estaba sobre la calle Lima). Lejos de darse por vencido, los jóvenes, le insisten a don Juan Manuel, bajo el siguiente argumento: armar un equipo de argentinos, para encarar la carrera. A eso no se iba a poder negar nadie. LAVAUD, jamás podría decirle que no, y este a su vez, no quedaría comprometido con sus superiores franceses. Pero faltaba algo. FANGIO les pregunta: ¿de donde sacamos los recursos?. LOBBOSCO le contesta: "Juan, dejáme empezar a buscar, y dame autorización para ir en tu nombre". Hecho, responde el quíntuple.
Así es como empieza a buscar todo. LAVAUD, les dió los autos, repuestos. IKA-Renault, le "prestó" al llamado "Proyecto FANGIO" a BERTA, LOBBOSCO, mecánicos y demás. Se logró apoyo como consta en el libre de Miguel Ángel BARRAU de muchs empresas importanntes, diarios, mucha gente amiga de FANGIO. Quién no colaboraba con "especias", ponía dinero. FANGIO estableció que la cuota de dinero, fuera por igual para todas esas firmas. Empresa Líneas Marítimas Argentinas, se ocupó del envió de los autos, y los cajones de repuestos. Creo que Aerolíneas Argentinas se ocupó de los viajes en avión, etc. No recuerdo el frigorífico que puso la carne, y así con todo. Claro que todo esto transcurría dentro de jugosas anécdotas que Carlos nos iba narrando, y en la medida que pueda las voy a ir intercalando.
Mientras LOBBOSCO, buscaba recursos, IKA, entregaba los autos, Durward LEEPER, proveía los motores, y así todos.
Vuelto FANGIO al país (hago hincapié en que el quíntuple era una persona de muchas ocupaciones internacionales, y viajaba mucho a Europa, sobre todo), reciben un llamado para presentarse en la Presidencia de la Nación. Por entonces, la ocupaba el General Juan Carlos ONGANÍA. (acá viene una jugosa anécdota). Los recibió muy amablemente en su despacho de la Casa Rosada. ONGANÍA quería que la misión fuera declarada como nacional, y que todo el país estuviera detrás de ella. Quería hacerla oficial. Carlos se entusiasmó, pero el "chueco", hombre de experiencia infinita, ya con poquito más de 60 años, le dice: "mire señor, no se puede. Ya tenemos un compromiso con todos los amigos, empresarios que han colaborado desinteresadamente, y no quisíeramos etiquetarla de esa manera. Preferimos ir como particulares en todo caso". ONGANÍA, asintió. Pero FANGIO, le dice: "mire, nos faltaría un pequeño presupuesto, para el caso que fuera necesario utilizar recursos extra. Una suerte de fondo de emergencia". ONGANÍA le dió el visto bueno, y lo mandó al Banco Ciudad de Buenos Aires.*
Allí en el banco, se reúnen con su presidente, Saturnino MONTERO RUIZ. Este los atiende, FANGIO le explica. Pero le pide algo aparte de la cuenta:"vea señor. Lo que necesitamos es un presidente de la delegación. Y ese honor se lo queremos dar a Usted". MONTERO RUIZ, agarró viaje de una, y tuvieron cuenta abierta donde caían. Así es que el presidente de la delegación fue MONTERO RUIZ, un hecho que no trascendió demasiado. FANGIO era el Director General, BERTA el Director Deportivo, y LOBBOSCO no recuerdo bien el cargo. Ellos eran los 4 responsables máximos, pero siempre atentos a la palabra sabia del viejo campeón.
Vamos a algunos temas interesantes y hasta hoy desconocidos para la mayoría.
1.-Elección de pilotos. Le pregunté especialmente a Carlos, ¿porqué no fueron REUTEMANN y PAIRETTI?.
Carlos se manifestó amigo personal del "Lole", así que estaba muy en tema. Cuando se inicia la elección de pilotos, el primer nombre que surgió fue el de Carlos Alberto REUTEMANN. Primero que ningún otro.
A los pilotos que iban a participar, se les explicaba que acá no había dinero, que se iba con el viático, y "por amor a la Patria". Todos estuvieron de acuerdo. Que FANGIO establecería las tripulaciones. Que ningúno de los tres autos, estaba por sobre el otro, y los tres eran exactamente iguales.
REUTEMANN, le manifiesta a LOBBOSCO, que estaba todo bien. Pero que él quería saber con quiénes compartiría el auto. Acá surge el problema. Por un lado, como seguidor de la campaña del "Lole", sé que tiene un estilo muy especial de conducir, y de tratar el auto. Es más que lógico que quisiera saber con quiénes iba a trabajar. Pero cuando se lo comenta LOBBOSCO a FANGIO, este lo toma a mal. Y le dice a Carlos, "dejálo afuera, y no lo llames más". Pero Carlos lo llamó, y le explicó al "Lole". De PAIRETTI, no me supo decir el porqué. Sí me afirmó que era un enorme piloto, muy arriesgado. De la salida de REUTEMANN, surge el nombre de GALBATO, en representación de Ford. No había otro piloto de la marca a la altura de las circunstancias.
Así se eligieron los pilotos de la misión.
2.-Los autos. ¿Cuantas veces hablamos de los autos de Alemania, y la mar en coche?. Infinidad. Por eso le pregunté bien a LOBBOSCO. Él mismo embarcó CINCO (5) Torinos en un buque de E.L.M.A. rumbo a Alemania. Fueron 5 autos, y no tres. A saber: los tres autos del "Proyecto Fangio", tal como los conocemos, reservados para la carrera. Otros dos autos, con preparación similar, para entrenamiento. ¿Que tal?.
Otro dato importante: ahora afirmado por uno de los máximos responsables de la hazaña. Volvieron los TRES (3) autos que corrieron. Los otros dos, eran chatarra, y quedaron tirados en Alemania. Punto aclarado.
3.-Pruebas en Alemania. Ellos llegaron algo de un mes antes, para poder probar, conocer la pista, y acomodar los autos. Acá vienen dos temas interesantes, que podrían ir en la próxima entrega sobre FANGIO, pero vamos a contarlo acá.
Frenos: los autos empiezan a girar, y se dan cuenta que por mucho que los cuiden con las poco menos de 200 curvas en unos 29 km. en autos tan pesados, las que llevaron de acá, duraban no más de 4 vueltas, aproximadamente. FANGIO le dice a LOBBOSCO: "llamá a Girling, que me hacían a mí cuando corría los discos y pastillas". (Aclaración mía: esto me lo contó un pasajero hace casi 20 años, en el Torino...). LOBBOSCO averigua, y en Agosto, en Alemania están en verano, y es épòca de vacaciones. La fábrica estaba cerrada. FANGIO, piensa que una guardia, debía haber. Entonces allá van con un Torino, con BERTA, el quíntuple, LOBBOSCO, y creo que PERKINS. Llevaba Oreste una muestra de las pastillas. Los atiende el guardia de seguridad cuyos ojos mostraban sorpres al ver a FANGIO. Les explica que estaba cerrado, pero no obstante, entra y comienza a hacer llamados. Ellos esperaban. Al rato, llega creo que el Presidente de la firma. Lo ve a FANGIO, y empiezan a hablar. Le explican del problema, y de la premura del caso. Del apuro que había, porque faltaban doce días para la carrera. El hombre, les dice que no había ningún problema. Se las iba a hacer. Se las entregó en pocos días, y fueron tan efectivas, que las cambiaban casi de gusto, porque siempre sobraban pastillas. Claro, había que pagarlo, porque para eso habían "mangueado" fondos, la cuenta del Banco Ciudad, etc. El Presidente de Girling, le dice: "vea, esto se paga de la siguiente manera. Quiero que venga el Señor FANGIO, y que esté con los obreros y empleados. Así las cosas, don Juan Manuel estuvo saludando, firmando autógrafos, sacándose fotos, con la planta completa de la empresa Girling. Costo en $ 0.-
Cubiertas: Llegados a Alemania, venía también el tema de las cubiertas. Michelin les puso un camión a disposición. Creo que Continental, o Pirelli también. Pero FANGIO lo manda a LOBBOSCO a Londres a contactar a la gente de Dunlop. Le manfiestaron que no había ningún problema, y les enviaron un camión taller, con los empleados necesarios, y un "gerente", por así llamarlo. Recordaba que les mandaron como 80 cubiertas, y que ellos usaron si no todas, 78 al menos. Se lo vaciaron.
Terminada la carrera, había que pagar todas las facturas. ¡¡¡Para algo era la plata solicitada!!!. Va LOBBOSCO a ver al encargado de Dunlop, y le pide la cuenta. El hombre se va para adentro del camión, y sale con un factura. La misma decía UNA (l) libre esterlina. Carlos lo mira extrañado, y le pide explicaciones. A lo que el hombre le responde: nosotros solo queremos que esta factura, la firme el Señor Juan Manuel FANGIO.
4.-La carrera en sí: como todos más o menos manejamos lo ocurrido en la competencia, me voy a centrar en el tema escapes, que como le dijo BERTA: "pensamos en todo, menos en los escapes". Claro, parece ser que el Torino en carrera solía tener algún problema con los escapes. Esto, en nuestro TC, no tenía importancia. Se cambiaba durante la carrera, o se terminaba así. No importaba. Pero el circuito alemán, era un semipermanente. Vale decir, que había un tramo donde se circulaba por el pueblito de Adenau. No recuerdo a las cuantas horas de carrera, parece que la gente en Adenau, ya no podía pegar un ojo, porque el escape de la nº3 no los dejaba dormir.
Alguien se los hizo saber, pero FANGIO se los minimizaba. El quíntuple decía: "si acá no me traen una denuncia por escrito...". El Comisario deportivo vino varias veces a decirle sobre eso. FANGIO les pedía a COPELLO-LARRY-FRANCO, que hagan algo cuando pasaban por allí para evitarlo, pero ya los caños parecían muy arruinados. Golpes, muchísima lluvia y demás habían hecho estragos. En una oportunidad, el Comisario Deportivo viene con un poderoso Mercedes Benz de 6 litros de cilindrada, con motor V-8. FANGIO, ni lerdo ni perezozo, para estirar la cosa, le propone ir a car unas vueltas por el circuito. Así es que con el tipo a bordo, el quíntuple, durante la carrera, y sin molestar a nadie, circuló con el Mercedes Benz. (Tengo mis dudas que no haya sido el "cerdo rojo" de A.M.G., pero Carlos no lo recordaba bien a ciencia cierta).
Pero llegó un momento en que ya no se pudo más y tuvieron que parar a cambiarlo, tal como está en el libro de BARRAU. Allí comienzo el retraso en la carrera, por las vueltas que les hicieron perder. El denunciante fue el equipo local de Ford, el de los Capri de Colonia.
Carlos recordaba ese rumor que había en boxes que el Ford Capri que les fue a disputar la vanguardia, habría sido cambiado por uno sano que ingresó al circuito por una tranquera, pero no lo tenía por seguro. Sí recuerda el rumor.
5.-El efecto de la carrera: hubo mucho ruido por la carrera. En Europa y acá también. No recuerdo bien la cifra que nos dió, pero de inmediato se vió reflejado en las ventas. Y en lasa exportaciones a America Latina. El 380 W, fue furor durante un tiempo, luego de la hazaña en tierras teutonas.
6.-¿Porqué no se volvió al año siguiente?. Se lo plantearon a FANGIO, y nuevamente la sabiduría de este hombre, dió en la tecla. Les dijo que no. Que era "volver a tentar al diablo". Que la Misión ya había sido un éxito una vez. Efectivamente, el "equipo de Fangio", como se lo conoció en Europa, hizo tanto ruido en el viejo continente, que en 1970 de ningún equipo oficial, se presentaron no recuerdo si 5 o más. Hubiera sido más difícil la cosa, de esa manera".
Saludos.
